Purline Ceramic 1500
- 1.500 W
- Placa cerámica
- Wifi y programador semanal
Misma filosofía de inercia pero con placa cerámica en vez de fluido y control desde el móvil. Más potencia y más metros cubiertos.
Ver análisisAnálisis · Actualizado agosto 2026
Es el aparato de esta selección que mejor mantiene una temperatura estable y el único cuyo termostato afina a dos décimas: si buscas calor de fondo para el salón o el dormitorio y vas a programarlo, es la compra correcta.
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| Dato | Haverland RCE8S LCD |
|---|---|
| Potencia | 1.200 W (8 elementos × 150 W) |
| Elementos | 8 elementos curvos de aluminio |
| Fluido o seco | Fluido térmico de alta inercia |
| Termostato | Cronotermostato digital PID, precisión ±0,2 °C |
| Programador | 24 h × 7 días, con modos confort, economía y antihielo |
| Funciones extra | BOOST (2 h a máxima potencia), ITCS, detección de ventanas abiertas, indicador de consumo en kW |
| App / wifi | No (pantalla LCD y teclado con bloqueo) |
| Ruedas | No: instalación en pared, con plantilla y kit incluidos |
| Medidas | 75 × 58 × 10 cm (an × al × prof) según ficha |
| Peso | No publicado por el fabricante |
| Protecciones | Limitador térmico y bloqueo de teclado |
| Superficie recomendada | 12-19 m², uso de 1-6 h al día |
| Garantía | 3 años en componentes eléctricos |
Aquí no hay ventilador ni sopla nada. Dentro de los ocho elementos de aluminio hay un fluido caloportador que se calienta, sube por convección natural y devuelve el calor a la habitación de forma lenta y constante. Eso tiene una consecuencia práctica que conviene entender antes de comprar: los primeros 15-25 minutos no notarás gran cosa. Si vienes de un termoventilador que te da aire caliente en la cara a los 20 segundos, el cambio desconcierta.
La compensación llega después. Una vez el fluido está a régimen, la habitación se queda estable y no notas los altibajos de un aparato que enciende y apaga a lo bruto. Y cuando cortas la corriente, ese medio kilo largo de aluminio caliente sigue emitiendo entre 20 y 30 minutos. En un dormitorio se traduce en poder programar el apagado antes de dormirte sin pasar frío después.
El botón BOOST está para acortar esa espera: dos horas a plena potencia y luego vuelve solo al programa. Es la forma correcta de usarlo al llegar a casa, mucho mejor que subir el termostato a 26 °C, que no calienta más rápido, solo calienta de más.
El PID con precisión de ±0,2 °C no es marketing: un termostato mecánico normal deja una banda de 2-3 °C entre corte y arranque, así que la habitación oscila y el aparato pasa más minutos encendidos de los necesarios. Con dos décimas de margen, el RCE8S modula: en régimen no está al 100 % de sus 1.200 W, sino entrando y saliendo en ciclos cortos que mantienen los 20 °C clavados.
A eso se suma la programación 24 h × 7 días con tres modos. La configuración que funciona en una casa española tipo: confort (20-21 °C) de 7:00 a 9:00 y de 18:00 a 23:00, economía (17 °C) el resto del día y antihielo si te vas el fin de semana. Ese único ajuste vale más euros que cualquier etiqueta de bajo consumo.
Con el precio de referencia del sitio, 0,15 €/kWh, las cuentas son estas:
| Escenario | Energía | Coste |
|---|---|---|
| 1 hora a plena potencia (1.200 W) | 1,2 kWh | 0,18 € |
| 3 h/día un mes, sin termostato | 108 kWh | 16,20 € |
| 3 h/día un mes, con PID y programación | 55-70 kWh | 8-10 € |
Esa horquilla de 8 a 10 € es la única cifra honesta: en cuanto la habitación llega a temperatura, el emisor deja de consumir la mitad del tiempo. El indicador de kW de la pantalla te deja comprobarlo tú mismo, algo poco habitual en esta gama. Si quieres hacer números con tus tarifas, tienes el detalle en cuánto consume un calefactor.
Es silencioso de forma absoluta, no «silencioso» de folleto. Sin ventilador no hay flujo de aire que produzca ruido, así que lo único que puedes oír es el clic del relé al conmutar y, las primeras semanas, algún crujido del aluminio al dilatarse. Por eso los emisores de fluido son la opción por defecto en dormitorios y en cuartos de estudio, y por eso los recomendamos en la guía de calefactores silenciosos.
La pantalla LCD y el teclado son de los mejores del segmento: se navega sin manual y el bloqueo de teclas evita que un niño lo desprograme. El acabado de los elementos curvos es serio, sin plásticos que crujan, y se instala en pared con la plantilla incluida, lo que en la práctica significa media hora con un taladro. Al ir anclado no ocupa suelo y no hay cable cruzando la habitación, pero también significa que no lo vas a mover de cuarto: para eso está un radiador de aceite con ruedas.
Toda resistencia eléctrica rinde el 100 %: no existe un calefactor que convierta un kilovatio en más de un kilovatio de calor. Cuando Haverland habla de bajo consumo se refiere a tres cosas concretas y reales: el termostato preciso evita calentar de más, la programación evita calentar cuando no hay nadie y la inercia del fluido evita los picos de arranque continuos. Sumadas, esas tres cosas ahorran entre un 10 % y un 25 % frente a usar un aparato manual a ojo. Ni un euro más viene de la tecnología en sí. Ampliamos el argumento en calefactores de bajo consumo.
Para quien calienta la misma habitación todos los días durante horas y está dispuesto a programar una vez y olvidarse: dormitorio, salón pequeño, despacho. Si tu casa tiene la calefacción central apagada y necesitas una sola estancia caliente de forma sostenida, este es el planteamiento correcto.
Si lo que quieres es entrar en el baño y tener calor en dos minutos, o vas rotando el aparato entre cocina, salón y cuarto, olvídalo: te conviene un cerámico o un radiador de aceite móvil. Tampoco tiene sentido en una segunda residencia de uso esporádico.
Misma filosofía de inercia pero con placa cerámica en vez de fluido y control desde el móvil. Más potencia y más metros cubiertos.
Ver análisisNo por la tecnología: 1.200 W son 1.200 W y toda resistencia eléctrica convierte el 100 % de la electricidad en calor. Consume menos porque el termostato PID corta antes y la programación semanal evita calentar cuando no estás. Frente a un termoventilador manual encendido a ojo, el ahorro real ronda el 10-25 % en una temporada.
Entre 15 y 25 minutos para que la habitación se note templada. La función BOOST le da dos horas a máxima potencia para acortar el arranque. A cambio, cuando lo apagas sigue soltando calor durante 20-30 minutos, que es justo lo que un termoventilador no hace.
Va pensado para pared y viene con plantilla y kit de instalación. Haverland vende pies con ruedas como accesorio para usarlo suelto, pero el modelo de serie no los incluye. Si necesitas moverlo de cuarto, un radiador de aceite con ruedas te encaja mejor.
¿Emisor o radiador de aceite? Lo comparamos con datos en emisor térmico vs radiador de aceite, y tienes el resto de la categoría en emisores térmicos.