Cecotec ReadyWarm 1200 Infrared: análisis del calor de zona
Calor sobre la piel en menos de 20 segundos y silencio total, pero sin termostato ni temporizador: es un radiador de zona honesto, no una calefacción para toda la habitación.
Aclaración de nomenclatura: no existe ningún «ReadyWarm 1100 Perfect» en el catálogo de Cecotec. El modelo de la gama que ocupa esa franja de potencia es el ReadyWarm 1200 Infrared, y es el que analizamos aquí. Los 1.100 W que a veces se asocian a ese nombre son en realidad el modo Eco de los cerámicos grandes de 2.200 W.
Infrarrojos (tubos de cuarzo). Sin ventilador ni aspas
Modos
Los tres niveles, mediante dos interruptores laterales
Termostato
No
Temporizador
No
Oscilación
No
Mando a distancia
No
Medidas
48 × 30 × 22 cm (alto × ancho × fondo)
Peso
No publicado por Cecotec; asa de transporte integrada
Superficie declarada
15 m² (en la práctica, calor de zona)
Protecciones
Sensor antivuelco con apagado automático
Garantía
2 años de garantía legal en España
Cómo calienta de verdad
El infrarrojo no calienta el aire: calienta lo que hay delante. Colócate a metro y medio y en 15-20 segundos ya notas el calor en las piernas y las manos, sin esperar. Es el aparato más rápido de todo el catálogo en cuanto a sensación térmica, y el más lento en cuanto a temperatura ambiente: en una habitación de 15 m² el termómetro sube apenas 1-2 °C después de una hora encendido.
Traducido a decisiones: junto al sofá viendo una película, bajo el escritorio, o en un taller o garaje donde calentar el aire sería tirar el dinero, funciona muy bien. Si quieres que la habitación entera esté a 21 °C cuando entres, necesitas aire caliente o convección; la diferencia está desarrollada en cerámico vs halógeno y en la guía de tipos de calefactores de infrarrojos.
Cuánto cuesta tenerlo encendido
Nivel
Consumo
Coste/hora a 0,15 €/kWh
3 h/día durante un mes
Alto (1.200 W)
1,2 kWh/h
0,18 €
108 kWh · 16,20 €
Medio (800 W)
0,8 kWh/h
0,12 €
72 kWh · 10,80 €
Bajo (400 W)
0,4 kWh/h
0,06 €
36 kWh · 5,40 €
Ojo con un matiz importante: al no llevar termostato, estas cifras son las reales, no los máximos. Un cerámico de 1.500 W con termostato puede acabar gastando menos al mes que este de 1.200 W, porque corta cuando llega a la temperatura y el infrarrojo no corta nunca. Por eso, si lo usas más de tres horas al día, el nivel de 400 W es el que tiene sentido económico. Para ver el cálculo aplicado a tu caso, usa la calculadora de consumo.
Ruido
No tiene ventilador, así que es silencioso de fábrica: lo único audible es el clic de los interruptores y algún leve crujido de los tubos al dilatarse en el arranque y al apagarlo. Para dormir es apto en cuanto al sonido, pero la luz naranja de los tubos es intensa y molesta en una habitación a oscuras. Si el criterio es dormir, mira qué calefactor usar para dormir.
Uso diario
Dos interruptores laterales y ya está: enciendes uno, el otro o los dos. No hay pantalla, ni mando, ni memoria, ni programación. Es una virtud para quien quiere algo que no falle y un problema para quien se lo deja encendido: aquí no hay apagado automático por tiempo, solo el sensor antivuelco. Si compartes casa con niños o mayores, un modelo con temporizador te evitará sustos en la factura.
El asa está bien resuelta y el aparato es estrecho, así que cambiarlo de sitio a diario es cómodo. Al ser calor dirigido, la orientación importa mucho más que en un termoventilador: gíralo hacia donde estés sentado y notarás la diferencia inmediatamente.
Construcción y acabados
Plástico y rejilla metálica, sin pretensiones. La rejilla frontal se calienta mucho —es inevitable en infrarrojos— así que hay que respetar la distancia con cortinas, sofás y mascotas: medio metro libre por delante como mínimo. El sensor antivuelco responde bien en la práctica, pero no sustituye al sentido común: repasa las pautas en seguridad con calefactores.
Pros y contras
Calor perceptible en menos de 20 segundos, sin esperar a que suba la temperatura del aire.
Tres niveles de verdad, incluido uno de 400 W que cuesta 0,06 € la hora.
Silencioso y sin mover aire: no levanta polvo ni reseca el ambiente.
Sin termostato ni temporizador: consume lo que le pongas durante todo el tiempo, sin regularse.
No calienta la habitación, solo la zona a la que apunta; los 15 m² declarados son optimistas.
Para quién SÍ
Para calor puntual y dirigido: el rincón de lectura, los pies bajo la mesa de trabajo, un taller, un garaje o una terraza cerrada donde calentar el aire sería absurdo. También para quien no soporta el zumbido de un ventilador y necesita calor inmediato, algo que ningún convector le va a dar.
Para quién NO
Para dormitorios donde quieras una temperatura estable toda la noche, para salones de 20 m², y para cualquiera que use el calefactor muchas horas seguidas: sin termostato, la factura sube en línea recta. En esos casos, un cerámico con termostato es más barato de tener encendido aunque tenga más vatios.
La alternativa
Mejor para toda la habitación
Cecotec ReadyWarm 1500 Max Ceramic
8,0
1.500 W cerámicos
Termostato regulable
Hasta 15 m²
Mismo tamaño de mesilla, pero con placa PTC y termostato que corta: calienta el aire de la habitación y acaba costando menos al mes. Lo desmenuzamos en su análisis.
No aparece en el catálogo de Cecotec. El modelo de la gama ReadyWarm que ocupa esa franja de potencia es el 1200 Infrared, de 1.200 W con tres niveles. Los 1.100 W que a veces se leen asociados al nombre corresponden al modo Eco de los cerámicos grandes de 2.200 W. Tienes la gama completa ordenada en calefactores Cecotec.
¿Cuánto cuesta tener encendido el ReadyWarm 1200 Infrared?
A máxima potencia consume 1,2 kWh por hora: 0,18 € a 0,15 €/kWh. Tres horas al día durante 30 días son 108 kWh y 16,20 €. En el nivel bajo de 400 W baja a 0,06 € la hora y 5,40 € al mes. Al no tener termostato gasta ese importe completo: no corta solo. Más ejemplos en cuánto consume un calefactor.
¿Un calefactor de infrarrojos calienta la habitación?
No como tal. El infrarrojo calienta los cuerpos y las superficies a los que apunta, no el aire, así que notas calor en la piel en menos de 20 segundos pero el termómetro de la habitación apenas sube. Es ideal para una zona concreta y mala idea si quieres subir la temperatura general de un espacio grande.