Orbegozo RAD 2010 (el «RAD 2010»)
- 2.000 W
- 9 elementos
- Termostato más fino
La referencia española del formato: mismo calor, mejor termostato y ruedas más serias. Lo analizamos en Orbegozo RAD 2010.
Ver precio en AmazonAnálisis · Actualizado agosto 2026
Nueve elementos, 2.000 W y cero ruido: es el producto más sensato del catálogo de Ufesa y la opción correcta si vas a tener calefacción encendida muchas horas seguidas en un dormitorio o un despacho.
Contiene enlaces de afiliado de Amazon. Cómo funcionan.
Datos de la ficha oficial de Ufesa. Señalamos expresamente lo que la marca no publica: en radiadores de aceite es habitual que no aparezcan cotas ni peso en la ficha comercial.
| Característica | Ufesa Antares 2000 |
|---|---|
| Potencia máxima | 2.000 W (230 V ~ 50 Hz) |
| Elementos | 9 |
| Niveles de potencia | Selector de potencia con posición baja, media y máxima, más apagado |
| Tipo | Radiador de aceite: resistencia sumergida que calienta el fluido, y el fluido la chapa. Sin ventilador |
| Termostato | Metálico regulable, con corte hasta 85 °C |
| Temporizador | No (la versión analógica de la gama no lo incorpora) |
| Mando / app | No |
| Movilidad | Asa de transporte y ruedas de serie |
| Superficie recomendada | Hasta 20 m² |
| Medidas y peso | No publicados por Ufesa en la ficha comercial. Un 9 elementos de este tipo ronda los 12-13 kg y no se sube por escaleras cómodamente |
| Protecciones | Interruptor de seguridad antivuelco · corte térmico del termostato · recogecables |
| Grado IP | No declarado: no es un aparato para el baño |
| Garantía | Garantía legal de 3 años en España; devolución en el punto de compra |
Un radiador de aceite no calienta el aire de golpe: calienta el aceite, el aceite calienta la chapa y la chapa radia y genera convección natural. Eso cambia por completo la experiencia de uso frente a un termoventilador.
En una habitación de 15-18 m² a 16 °C, el Antares 2000 empieza a notarse a los 30-40 minutos y deja el ambiente estable cerca de la hora. Un cerámico habría hecho lo primero en tres minutos. A cambio, cuando el termostato corta o cuando lo apagas, la chapa sigue radiando 20-30 minutos más: el calor no desaparece con el aparato, que es exactamente lo que quieres de madrugada.
Los 2.000 W y los 9 elementos lo sitúan en unos 20 m² con la regla de 80-100 W por m², aunque con este formato conviene ser algo más conservador: en 20 m² mal aislados le costará subir la temperatura y trabajará casi siempre a tope. Su terreno cómodo son 12-18 m². Colócalo en el lado frío de la habitación, bajo la ventana si puedes, y con espacio libre alrededor.
Con la tarifa de referencia del sitio, 0,15 €/kWh:
| Escenario | Coste por hora | 3 h/día durante un mes |
|---|---|---|
| Potencia máxima (2.000 W) | 0,30 € | 27,00 € |
| Posición intermedia (~1.200 W) | 0,18 € | 16,20 € |
| Uso real con termostato (ciclo 40-50 %) | 0,12-0,15 € de media | 11-14 € |
| Noche completa a 17-18 °C (8 h) | — | unos 25-30 € al mes |
El dato que importa es el tercero. Un radiador de aceite parece caro en la etiqueta de vatios y sale barato en la factura, porque una vez caliente el termostato lo tiene parado más tiempo del que trabaja: la inercia del fluido hace de acumulador. Es el motivo por el que en cerámico vs aceite el aceite gana en sesiones largas y pierde en usos de veinte minutos.
Truco de uso que ahorra de verdad: arráncalo en la posición máxima hasta alcanzar temperatura y luego baja al escalón intermedio para mantener. Y no lo pongas a 24 °C: cada grado de más son en torno a un 7 % de consumo extra. Tienes más en trucos para ahorrar con el calefactor y en la calculadora de consumo.
No tiene ventilador, así que en funcionamiento es silencioso. Lo único que oirás son chasquidos metálicos cuando la chapa se dilata al arrancar y cuando se contrae al cortar el termostato, y en los primeros encendidos de la temporada un leve olor a aceite caliente. Ambos son normales y desaparecen tras unas horas de uso.
Ese silencio es la razón por la que este formato manda en dormitorios. Si duermes con alguien, es la diferencia entre poder dejarlo encendido y no poder. Repasa las opciones en calefactores para dormir.
Dos mandos y una ruleta: el selector de potencia y el termostato metálico, que regula hasta un corte de 85 °C. No hay pantalla, ni temporizador, ni programación. Para bien y para mal: no hay nada que aprender ni nada electrónico que se estropee, pero tampoco puedes programar que se encienda antes de que llegues a casa. Si eso te importa, la gama digital de la marca (referencias RD terminadas en D) o los modelos wifi de otras marcas son el camino, y los repasamos en calefactores wifi.
Las ruedas vienen desmontadas y hay que atornillarlas: apriétalas bien de fábrica, es la queja recurrente de la gama. Con ellas puestas se mueve por el piso sin esfuerzo, pero pesa lo que pesa un 9 elementos y subirlo por unas escaleras no es agradable. El recogecables evita el clásico lío de cable enredado bajo la cama.
Chapa de acero, aceite mineral sellado y montaje de toda la vida. Aquí es donde la marca importa menos que en ningún otro tipo de calefactor: un radiador de aceite es aceite, chapa y una resistencia, y un Ufesa de 9 elementos calienta igual que uno de marca premium. Lo que compras al subir de gama es un termostato más fino, ruedas mejores y menos ruido de dilatación.
No requiere mantenimiento: el aceite no se cambia ni se rellena nunca. Basta con pasar un paño entre elementos una vez al año, tal como explicamos en cómo limpiar un calefactor. Lo que no debes hacer bajo ningún concepto es secar ropa encima: es el error más frecuente con este formato y el que dispara el corte térmico, además de un riesgo real recogido en seguridad con calefactores.
Para el dormitorio, el despacho o el salón que quieres mantener templado varias horas seguidas, en especial de noche. Para casas donde alguien es sensible al ruido o al aire seco de los termoventiladores. Y para quien tiene una habitación fría concreta y quiere resolverla sin obra, con un aparato que se puede llevar de una estancia a otra dentro de la misma planta. Más contexto de la categoría en radiadores de aceite.
No si lo que necesitas es entrar en un cuarto frío y tener calor en cinco minutos: para eso está un calefactor de aire caliente. No para el baño, porque no declara grado IP. Y no si buscas lo más ligero o lo más delgado: un emisor térmico de pared da un confort parecido con menos fondo y programación electrónica, comparados cara a cara en emisor vs radiador de aceite.
La referencia española del formato: mismo calor, mejor termostato y ruedas más serias. Lo analizamos en Orbegozo RAD 2010.
Ver precio en AmazonPara ver el resto del catálogo y descifrar sus siglas, pásate por calefactores Ufesa. Si tu uso es más de refuerzo puntual que de sesión larga, el otro modelo de la marca que tiene sentido está analizado en Ufesa CP1800IP.
Entre 30 y 40 minutos en notarse en una habitación de 15-18 m² y cerca de una hora en dejarla estable. Es la contrapartida de la inercia del aceite: arranca lento, pero cuando lo apagas sigue radiando calor durante 20 o 30 minutos más.
Sí, es el uso para el que está pensado. No tiene ventilador ni resistencia a la vista, no hace ruido y el termostato lo mantiene ciclando solo. Lo sensato es fijar la consigna en 17 o 18 °C y usar el nivel intermedio de potencia, no el máximo, y dejar el aparato despejado de ropa y toallas.
A 0,15 €/kWh, 2.000 W cuestan 0,30 € la hora, pero un radiador de aceite casi nunca trabaja a plena potencia. Una vez alcanzada la temperatura, el termostato lo tiene parado más de la mitad del tiempo y el consumo medio de un dormitorio se queda en torno a 0,12-0,15 € la hora.