Calefactor con termostato: el componente que decide tu factura
La potencia decide cómo de rápido calientas. El termostato decide cuánto pagas. Un aparato de 2.000 W bien termostatado gasta menos que uno de 1.200 W sin control, porque el primero funciona la mitad del tiempo y el segundo no para nunca.
Una lámina de dos metales se curva al calentarse y abre el contacto
±2-3 °C
3-6
Aparatos de 20-45 €
Electrónico (NTC)
Un sensor de resistencia variable manda a un relé
±1-1,5 °C
4-8
Gama media, 50-90 €
Digital con sonda y display
Sonda + microcontrolador, consigna en grados exactos
±0,5-1 °C
6-12
Gama alta y emisores
La diferencia se nota más de lo que sugieren los números. Con ±3 °C y consigna en 21 °C, la habitación oscila entre 18 y 24 °C: pasas frío justo antes de cada arranque y calor justo después. Con ±0,5 °C la sensación es la de una calefacción central. Y en consumo, cada grado de sobrecalentamiento innecesario cuesta en torno a un 7% más de energía.
El termostato no es un acelerador
El error más extendido: llegar a casa con 15 °C y poner el termostato a 28 °C «para que caliente antes». No calienta antes. Una resistencia eléctrica solo tiene dos estados, encendida o apagada, y a 21 °C de consigna ya está dando el 100% de su potencia mientras la habitación esté fría. Lo único que consigues con 28 °C es que no corte cuando llegue a la temperatura que realmente querías.
La forma correcta de usarlo:
Enciende en potencia máxima con el termostato al tope solo durante la fase de subida.
Cuando la estancia esté a gusto, baja la rueda hasta que corte y déjala ahí.
Si el aparato tiene dos potencias, pásalo a la baja para la fase de mantenimiento: ciclos más largos, menos arranques, menos ruido y menos desgaste del relé.
21 °C de día en el salón y 17-18 °C de noche en dormitorios es el estándar razonable. Cada grado por encima se paga.
Dónde colocar el aparato para que el termostato no se engañe
Casi todos los calefactores portátiles llevan el sensor dentro de la carcasa, en la entrada de aire. Eso significa que miden el aire que les llega, no la temperatura media de la habitación. Colocarlo mal hace que el termostato mienta:
Bajo la ventana o junto a un cristal frío: el sensor lee 16 °C cuando la habitación está a 21 °C y el aparato no corta nunca. Es el error más caro.
Junto a la puerta o en un pasillo: cada corriente de aire lo hace arrancar.
En un rincón, detrás del sofá o bajo una mesa: el aire caliente que suelta le vuelve a entrar, el sensor lee 26 °C y corta con la habitación fría. Es el efecto contrario y también te cuesta dinero, en confort.
Sobre una moqueta gruesa o alfombra de pelo largo: tapa la entrada de aire inferior de muchos modelos.
La posición buena: pared interior, a 30-50 cm de la pared, sin obstáculos delante ni encima, orientado hacia el centro de la estancia y lejos de cortinas. Si tienes una zona fría concreta, es preferible apuntar el flujo hacia ella que pegar el aparato al cristal.
Tres modelos con termostato que funciona
Mejor global
Cecotec ReadyWarm 2000 Max Force
9,2
2.000 W
Termostato regulable
Nivel bajo 1.000 W
Termostato sencillo pero honesto, y sobre todo con histéresis razonable: no se pasa el día arrancando. Para estancias de hasta 15 m² no necesitas más.
La inercia del aceite suaviza aún más los ciclos: la temperatura casi no se mueve entre arranque y arranque. La opción para tener encendido cinco horas seguidas.
Si vas a tener el aparato encendido cuatro o más horas al día, la mejor inversión no es un termostato más fino sino cambiar de tecnología: un emisor térmico con programación diaria mantiene la estancia con ciclos largos y sin ruido, y un radiador de aceite aprovecha su propia inercia. Para dimensionar bien los vatios antes de comprar, pasa por qué potencia necesito. Y si quieres que además se encienda solo antes de que llegues, ahí es donde tiene sentido un modelo wifi.
Preguntas frecuentes
¿En qué número del termostato hay que poner el calefactor?
En los termostatos de rueda sin grados, la referencia útil es esta: enciende a máxima potencia, espera a alcanzar la temperatura que quieres y entonces gira la rueda hacia atrás muy despacio hasta que oigas el clic de corte. Ese punto es tu temperatura de consigna. Marca la posición con un rotulador y no la vuelvas a tocar.
¿Consume el calefactor cuando el termostato lo tiene parado?
Prácticamente nada. Con la resistencia cortada solo queda el piloto y la electrónica de control, del orden de 0,5 a 2 W. Un aparato con termostato pasando la mitad del tiempo parado consume la mitad de kWh que uno funcionando en continuo, y esa es exactamente la razón por la que el termostato es lo que decide tu factura.
¿Es mejor termostato mecánico o digital?
Digital si vas a tenerlo encendido muchas horas: mantiene la temperatura con un margen de 0,5 a 1 grado frente a los 2 o 3 grados del mecánico, y eso son menos kWh y más confort. Mecánico si el uso es corto y esporádico, porque es más barato, no tiene electrónica que falle y recuerda su posición aunque se vaya la luz.