Calefactor industrial: cañones de aire de 3 a 9 kW
Un calefactor industrial no es un calefactor doméstico más grande: es un cañón de aire con resistencias blindadas, carcasa metálica, ventilador de alto caudal y, a partir de cierta potencia, alimentación trifásica a 400 V. Se dimensiona por metros cúbicos y no por metros cuadrados, y el error más caro que puedes cometer es comprarlo sin mirar antes qué potencia soporta tu instalación.
Esta es la advertencia que se salta casi todo el mundo. Un cañón de 3 kW a 230 V consume unos 13 A: cabe justo en un enchufe schuko de 16 A, pero se come de golpe casi toda una vivienda con 3,45 kW contratados. Si además hay una nevera, una bomba de agua o un compresor, el ICP salta a los pocos minutos. Y no es un problema de calidad del aparato: es aritmética.
Hasta 3,3 kW: monofásico 230 V, enchufe schuko de 16 A, preferiblemente en línea propia y sin alargadores enrollados.
De 3,3 a 5 kW: monofásico pero con línea dedicada, cable de al menos 4 mm² y magnetotérmico de 25 A. Descarta el enchufe común.
De 6 kW en adelante: trifásico 400 V con conector CETAC. Un 9 kW trifásico consume unos 13 A por fase, la misma intensidad que un 3 kW monofásico, y por eso es la única forma sensata de subir de potencia.
En una vivienda usamos la regla de 80-100 W por m². En una nave, un taller o una obra esa regla no vale: el techo puede estar a 5 metros, las paredes suelen ser chapa sin aislar y hay un portón que se abre veinte veces al día. Aquí se cuenta volumen:
Espacio
Volumen aprox.
Aislado (30-40 W/m³)
Sin aislar (50-70 W/m³)
Alimentación
Taller 20 m² × 2,5 m
50 m³
1,5-2 kW
2,5-3,5 kW
230 V
Garaje doble 40 m² × 2,7 m
108 m³
3-4,5 kW
5,5-7,5 kW
230 V / 400 V
Local 80 m² × 3 m
240 m³
7-9,5 kW
12-17 kW
400 V
Nave 150 m² × 4 m
600 m³
18-24 kW
30-42 kW
400 V (varios equipos)
Dos matices honestos. El primero: por encima de 15-20 kW de necesidad, el cañón eléctrico deja de tener sentido económico y se pasa a generadores de aire caliente a gasoil o gas. El segundo: en espacios con el portón abierto, ningún cañón de aire va a mantener la temperatura, porque estás calentando la calle. Ahí lo eficaz es un radiante de infrarrojos sobre el puesto de trabajo. Para dimensionar espacios normales tienes la guía de potencia necesaria.
Los mejores calefactores industriales de 2026
Mejor global
Master B 3 EPB
8,4
3 kW · 230 V
2 niveles + solo ventilador
Termostato mecánico
El cañón de referencia para talleres pequeños y obras. Enchufe normal, carcasa metálica, protección térmica y una fiabilidad que ya quisieran muchos domésticos.
Aquí es donde muchos autónomos se llevan el susto en la factura de febrero. A 0,15 €/kWh, con una jornada de 8 horas y 20 días al mes:
Potencia
Intensidad
Coste/hora
Jornada de 8 h
Mes (20 días)
3 kW · 230 V
13 A
0,45 €
3,60 €
72 €
5 kW · 230 V
21,7 A
0,75 €
6,00 €
120 €
9 kW · 400 V
13 A/fase
1,35 €
10,80 €
216 €
15 kW · 400 V
21,7 A/fase
2,25 €
18,00 €
360 €
A eso hay que sumar el aumento del término de potencia contratada, que en instalaciones trifásicas no es despreciable. La estrategia que funciona: cañón a tope la primera media hora de la mañana para romper el frío, y después bajar a mantenimiento o apagar y trabajar con radiantes puntuales. Puedes hacer tus propios cálculos en la calculadora de consumo.
Seguridad y ventilación
Las resistencias blindadas de un cañón trabajan a temperaturas muy altas y el caudal de aire es el que evita que se sobrecalienten. De ahí las tres reglas que no se negocian:
Nunca lo tapes ni lo pongas contra una pared. Deja al menos un metro libre en la boca de salida y 50 cm en la aspiración. Un cañón con la entrada obstruida dispara el térmico o, peor, degrada el cableado.
No lo uses cerca de disolventes, pinturas, serrín o paja. El flujo de aire caliente arrastra partículas y la resistencia es un punto de ignición.
Déjalo ventilar antes de apagar del todo. Muchos modelos tienen modo solo ventilador precisamente para eso: cortar la resistencia y seguir moviendo aire un minuto.
Un cañón eléctrico no genera monóxido de carbono, a diferencia de los de gasoil o gas, así que no necesita evacuación de humos. Sí consume oxígeno de forma indirecta al resecar el ambiente, y en espacios cerrados con gente conviene ventilar unos minutos cada dos horas. El resto de buenas prácticas está en la guía de seguridad con calefactores.
¿De verdad necesitas uno industrial?
Si tu espacio es un garaje particular de una o dos plazas, probablemente no: un aparato doméstico potente bien elegido cuesta una fracción y no te obliga a tocar la instalación. Lo tratamos a fondo en calefactor para garaje. Y si lo que quieres es entender qué familia de aparato eléctrico te conviene antes de gastar, empieza por calefactores eléctricos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo enchufar un calefactor industrial en casa?
Solo los de 2 y 3 kW, y con condiciones. Un cañón de 3 kW consume unos 13 A y cabe en un enchufe schuko de 16 A, pero si tienes contratados 3,45 kW saltará el ICP en cuanto se encienda cualquier otra cosa. A partir de 3,3 kW necesitas línea propia y a partir de 5 kW, casi siempre, suministro trifásico. Revisa tu potencia contratada antes de comprar.
¿Cuántos kW necesito para una nave?
Se calcula por metros cúbicos, no cuadrados. Para una nave con aislamiento razonable cuenta 30-40 W por m³; para una nave sin aislar, una obra o un local con portón abierto, 50-70 W por m³. Un taller de 100 m² con techo de 3 m son 300 m³: entre 9 y 12 kW si está sin aislar. Si el portón se abre cada poco, sube la estimación en lugar de bajarla.
¿Cuánto cuesta tener un cañón de 9 kW encendido?
A 0,15 €/kWh, 1,35 € por hora. Ocho horas de jornada son 10,80 € al día y unos 216 € al mes en 20 días laborables. Por eso en naves grandes casi nadie mantiene el cañón eléctrico funcionando de forma continua: se usa para arrancar la mañana o para puestos concretos, y el resto del tiempo se recurre a radiantes de infrarrojos sobre las zonas de trabajo.
¿Qué diferencia hay entre monofásico 230 V y trifásico 400 V?
El monofásico usa una fase y el neutro, y en la práctica pone el techo en unos 3,3 kW con enchufe normal o 5 kW con línea dedicada, porque la intensidad se dispara. El trifásico reparte la carga entre tres fases: un cañón de 9 kW a 400 V consume unos 13 A por fase, la misma intensidad que uno de 3 kW monofásico. Por eso todo lo que pasa de 5 kW es trifásico y necesita conector CETAC y una instalación preparada.