Veredicto: los dos emiten infrarrojos, pero en extremos opuestos del espectro y eso lo cambia todo. El panel de onda larga es silencioso, no emite nada de luz y da un calor suave que tarda 10 minutos en notarse pero se sostiene durante horas: es lo que quieres en un dormitorio, un despacho o un baño. El halógeno de onda corta te calienta en tres segundos con un chorro de radiación intensa y una luz naranja imposible de ignorar: es lo que quieres en una terraza, un garaje o para diez minutos delante del sofá. Elige por el uso, no por los vatios.
Todo cuerpo caliente radia infrarrojos, y cuanto más caliente está, más corta es la onda que emite. Ahí está toda la diferencia.
Panel de infrarrojos (onda larga, IR-C): la superficie trabaja a 80-100 °C y emite por encima de las 3 micras. Esa radiación se absorbe en los primeros milímetros de la piel y, sobre todo, en las paredes, el suelo y los muebles, que se templan y luego reirradian. Resultado: un calor envolvente, sin corrientes y sin sensación de «chorro». Tarda porque primero tiene que cargar térmicamente la habitación.
Halógeno (onda corta, IR-A): el filamento de tungsteno dentro del tubo de cuarzo pasa de los 2.000 °C y emite en torno a 1 micra, en el borde de lo visible. Por eso brilla en naranja. Esa onda penetra 2-3 mm en la piel y la sensación de calor es instantánea e intensa, como el sol de invierno. Pero fuera del cono del reflector no llega nada.
Entre ambos está la onda media: los tubos de cuarzo tipo Taurus Tropicano, con menos brillo y un calor algo más suave. Buen punto intermedio si la luz del halógeno te molesta pero necesitas rapidez.
Cara a cara
Criterio
Panel de infrarrojos
Halógeno de cuarzo
Longitud de onda
Onda larga, más de 3 µm
Onda corta, 0,8-1,4 µm
Luz visible
Ninguna
Naranja intensa
Potencia habitual
350-1.000 W (720 W típico)
400-2.000 W
Minutos hasta notar calor
5-10 min (y 30-40 min para cargar la sala)
3-5 segundos
Coste de 3 h (0,15 €/kWh)
0,32 € a 720 W
0,54 € a 1.200 W · 0,90 € a 2.000 W
Ruido
0 dB, no lleva ventilador
0 dB salvo el motor de oscilación
Alcance / superficie
10-14 m² a razón de 60-80 W/m²
Cono de 1,5-3 m frente al reflector
Temperatura de superficie
80-100 °C (quema al tacto prolongado)
Más de 600 °C: riesgo de quemadura e ignición
Uso en exterior
Solo modelos específicos de techo o pared
Su terreno natural: la radiación no se la lleva el viento
Vida útil
15-20 años, no hay lámpara que fundir
Lámpara de 5.000-8.000 h
Precio orientativo
100-200 €
20-40 € interior · 60-150 € de terraza
Mantenimiento
Pasar un paño; nada más
Cambiar lámpara y limpiar el reflector
Gana el panel de infrarrojos si…
Es para dormir. Sin luz, sin ruido, sin partes al rojo: la combinación que ningún halógeno puede ofrecer.
Buscas confort sostenido en una estancia concreta durante toda la tarde o toda la noche.
Tienes alergias o te molesta el aire seco: no mueve polvo porque no mueve aire.
Quieres una instalación limpia en la pared o el techo que no ocupe suelo. Ver calefactores de pared.
Piensas a largo plazo: cuesta el triple de entrada pero no tiene consumibles y aguanta 15-20 años.
Gana el halógeno si…
Necesitas calor en el segundo uno y solo durante un rato corto.
Es para exterior o semiexterior: terraza, porche, garaje abierto, taller. Ahí el panel no tiene nada que hacer y el halógeno brilla, literalmente. Ver calefactores de exterior.
Tu presupuesto es de 20-40 €.
Vas a estar quieto y siempre en el mismo punto: sentado a la mesa, en el sofá, en el banco de trabajo.
No puedes esperar a que la habitación se cargue de calor porque solo vas a estar 15 minutos.
Veredicto por perfil
Situación
Elige
Motivo
Dormitorio toda la noche
Panel de infrarrojos
La luz naranja del halógeno impide dormir
Terraza en octubre
Halógeno de terraza
Es la única radiación que atraviesa el aire frío en movimiento
Despacho, 6 h al día
Panel de infrarrojos
Silencio total y calor estable, y a 720 W sale más barato por hora
Baño, 10 minutos
Halógeno
No hay tiempo material para cargar la sala
Alquiler donde no puedes taladrar
Halógeno de pie
El panel quiere anclaje a pared
Habitación de un bebé
Panel de infrarrojos en el techo
Sin superficies accesibles al rojo
Dos detalles que casi nadie te cuenta
La luz importa más de lo que crees. La onda corta se solapa con el rojo visible, y esa luz naranja a 1 metro de la cara suprime la relajación nocturna y molesta para leer o ver la tele. Es el motivo real por el que la gente devuelve halógenos comprados para el dormitorio. Si tu caso es ese, mira qué calefactor usar para dormir antes de comprar.
La lámpara es un consumible. 5.000-8.000 horas suenan a mucho: en casa, con tres horas diarias durante cuatro meses (unas 360 h al año), la lámpara puede durar más de una década. Pero una terraza de bar encendida ocho horas al día toda la temporada se come esas horas en tres o cinco años, y hay que tener recambios. El panel de infrarrojos no tiene nada que fundir. Tienes el detalle de cada tecnología en calefactores de infrarrojos y calefactores halógenos.
Una recomendación de cada tipo
Mejor panel de infrarrojos
Klarstein Wonderwall 720 W
8,2
720 W
120 x 60 cm
Mando y programación
Detector de ventana abierta
Panel de pared con termostato y programación diaria. Silencio absoluto, cero luz y un consumo de 0,11 €/h a plena potencia, menos en cuanto el termostato empieza a cortar.
¿Un panel de infrarrojos también es un calefactor de infrarrojos?
Los dos lo son; lo que cambia es la longitud de onda. El panel trabaja en onda larga (más de 3 µm), con la superficie a 80-100 °C y sin emitir luz visible. El halógeno trabaja en onda corta (0,8-1,4 µm), con un filamento por encima de 2.000 °C que brilla en naranja. Misma familia de radiación, sensación completamente distinta: uno da calor suave y envolvente, el otro calor puntual e inmediato.
¿Cuál puedo dejar encendido mientras duermo?
El panel de infrarrojos. No emite luz, no hace ruido, no tiene partes incandescentes y con termostato mantiene la habitación estable toda la noche. El halógeno queda descartado para dormir: la luz naranja interfiere con el sueño y la lámpara al rojo es un riesgo de incendio si cae un textil encima. Si aun así quieres calor rápido al acostarte, enciéndelo diez minutos antes y apágalo al meterte en la cama.
¿Cuánto dura la lámpara de un calefactor halógeno?
Entre 5.000 y 8.000 horas. En uso doméstico (unas 360 h al año) puede durar más de una década; en una terraza de bar encendida ocho horas diarias se agota en tres o cinco temporadas y conviene tener recambios. Un panel de infrarrojos no tiene lámpara que fundir: su vida útil ronda los 15-20 años.