Aigostar cerámico mini: un kilo de calor para el escritorio
Es el superventas barato de la marca y el calefactor más honesto de su catálogo: con 500-1.000 W te templa el escritorio, la caseta o la autocaravana en un par de minutos, y no pretende ninguna otra cosa.
Aigostar vende este cerámico de sobremesa bajo varias referencias y colores, sin un nombre propio estable como sí ocurre con sus torres (Tropic, Ayden). En la práctica es el mismo aparato con distinta carcasa. Los datos de la tabla son los comunes a todas las versiones que se venden en España; señalamos expresamente lo que el fabricante no publica de forma homogénea.
Ficha técnica real
Característica
Aigostar cerámico mini
Potencia máxima
1.000 W (230 V ~ 50 Hz)
Niveles de calor
2: 500 W y 1.000 W
Tipo de resistencia
Cerámica PTC con ventilador
Modos
Calor bajo · calor alto · ventilador de aire frío (según versión)
Termostato
Mecánico de rueda, sin escala de grados
Temporizador
No
Oscilación
No
Mando / app
No
Superficie recomendada
5-8 m² como calefacción de zona
Medidas
Cuerpo de sobremesa en torno a 20 cm de alto; Aigostar no publica cota homogénea entre referencias
Peso
Alrededor de 1 kg
Protecciones
Interruptor antivuelco · corte por sobrecalentamiento · piloto de funcionamiento
Grado IP
No declarado: no es un aparato para el baño
Garantía
Garantía legal de 3 años en España, tramitada por el vendedor
Cómo calienta de verdad
Aquí hay que cambiar el marco mental: esto no es un calefactor de habitación, es un calefactor de persona. Puesto a 40-50 cm en la mesa y apuntando al torso, el calor se nota en menos de dos minutos y en cinco ya estás cómodo aunque la habitación siga a 16 °C. Ese es su trabajo y lo hace muy bien.
Si le pides calentar una estancia, los números mandan: con la regla de 80-100 W por m², 1.000 W dan para templar 8-10 m² bien aislados. En un dormitorio de 12 m² tarda más de 30 minutos y solo consigue quitar el frío de golpe, no caldear. En 15 m² directamente no llega. Es la conclusión a la que llegamos también en la guía de ¿merece la pena un calefactor de 500 W?: el vatio manda por encima de la tecnología.
Donde brilla de verdad es en espacios pequeños y cerrados: una caseta de obra, un baño de 4 m² durante diez minutos antes de la ducha (con el aparato lejos del agua), una autocaravana parada con toma de 230 V, o una oficina compartida donde tienes prohibido tocar el termostato general. En calefactores para oficina y calefactores para camper desarrollamos esos dos escenarios.
Consumo en euros
Su mejor argumento no es lo que cuesta comprarlo, sino lo que cuesta tenerlo encendido. A 0,15 €/kWh:
Nivel
Coste por hora
3 h/día durante un mes
500 W
0,075 €
6,75 €
1.000 W
0,15 €
13,50 €
Ventilador frío
menos de 0,01 €
menos de 1 €
Compáralo con los 27 € mensuales de un aparato de 2.000 W en el mismo régimen y entiendes por qué se vende tanto. Y hay un segundo ahorro menos evidente: al no pasar de 1.000 W no compromete la potencia contratada, así que puedes tenerlo puesto con el horno encendido sin que salte el ICP. Si quieres tu cifra exacta, pásala por la calculadora de consumo.
Ruido
Es un ventilador pequeño girando rápido, así que produce un siseo agudo constante, no el zumbido grave de un aparato grande. En números está por debajo de los modelos de 2.000 W de la marca, pero al tenerlo a medio metro de la cara se percibe más de lo que la cifra sugiere.
Para trabajar con música de fondo es transparente; para grabar audio o dormir a su lado, no. Tampoco tiene temporizador para apagarse solo por la noche, lo que lo descarta como calefactor de mesilla. Alternativas sin ventilador, en calefactores para dormir.
Uso diario
Un interruptor de tres posiciones y una rueda de termostato. Nada más, y en un aparato de este precio eso es una virtud: no hay menús que aprender ni mando que perder. La rueda no trae números, así que la rutina que funciona es ponerla al máximo hasta estar a gusto y luego girarla despacio hacia atrás hasta oír el clic del corte; ese es tu punto y a partir de ahí cicla solo.
Pesa alrededor de un kilo y se lleva con dos dedos, lo que en la práctica significa que acaba viajando por toda la casa: mesa, mesilla, taller, baño. Dos precauciones: enchúfalo siempre directamente a la pared, nunca a una regleta compartida con más carga, y no lo apoyes sobre una toalla ni contra un cojín, porque la entrada de aire trasera es pequeña y se tapa con facilidad. La lista completa está en seguridad con calefactores.
Construcción
Plástico fino, rejilla de plástico y peso de juguete. Es exactamente lo que esperas por menos de 30 €, y hay que decir que el conjunto no cruje ni se deforma con el calor. Lleva interruptor antivuelco real, no solo protección térmica, así que si lo tiras de la mesa se apaga: es la diferencia importante frente a los termoventiladores baratos de hilo.
La placa cerámica no se degrada como un filamento al rojo, de modo que lo que falla antes es el ventilador o el microinterruptor de la base. Con uso de invierno normal, tres o cuatro temporadas es una expectativa razonable; a este precio, la reparación no compensa nunca. Aspira la rejilla trasera cada mes siguiendo la guía de cómo limpiar un calefactor y le sacarás un invierno más.
Calor de proximidad en menos de dos minutos y consumo de 0,15 €/hora a plena potencia: es el calefactor con el que menos duele la factura.
Un kilo y tamaño de cafetera: cabe en un cajón, en una mochila o en el hueco del copiloto de una camper.
Antivuelco de verdad más corte térmico, y con 1.000 W no compromete la potencia contratada de la vivienda.
No calienta habitaciones: por encima de 8-10 m² se queda claramente corto y frustra a quien espere otra cosa.
Termostato de rueda sin grados y sin temporizador, así que depende por completo de que te acuerdes de apagarlo.
Para quién SÍ
Para el escritorio de casa o de la oficina, para el estudio o la buhardilla que se usa dos horas, para la caseta del jardín, para una autocaravana enchufada y para tener guardado como refuerzo cuando llega la ola de frío. También para quien vive de alquiler y no quiere invertir en calefacción que se queda en la casa. Más opciones del formato en calefactores pequeños y portátiles.
Para quién NO
No si esperas calentar un salón, un dormitorio grande o una casa mal aislada: ahí necesitas 1.500-2.000 W y otro formato. Tampoco si buscas silencio para dormir, ni si lo quieres para el baño, porque no declara IP; para eso están los modelos analizados en calefactores para baño. Y si vas a tenerlo cinco horas al día todo el invierno, un radiador de aceite te dará mejor confort por el mismo dinero de luz.
La alternativa si puedes gastar un poco más
Mini superior
Cecotec ReadyWarm 1500 Max Ceramic
8,0
1.500 W cerámico
Compacto de mesilla
Termostato regulable
Mismo formato de sobremesa, 500 W más y mejor control. Es el salto lógico si el mini se te queda corto: lo analizamos en ReadyWarm 1500 Max Ceramic.
¿Cuántos metros calienta un Aigostar cerámico mini de 1.000 W?
Con la regla de 80-100 W por m², 1.000 W dan para templar unos 8-10 m² bien aislados. En la práctica es un calefactor de proximidad: en un escritorio notas el calor en dos minutos, y en una habitación de 12 m² tarda más de media hora y no llega a caldear.
¿Cuánto gasta al mes un mini de 1.000 W?
A 0,15 €/kWh, 1.000 W cuestan 0,15 € la hora. Tres horas al día durante un mes salen por 13,50 €, y la mitad si lo usas en el escalón de 500 W. Es el calefactor con el que menos miedo da mirar la factura.
¿Se puede usar el Aigostar cerámico mini en el baño?
Estos modelos no declaran grado de protección IP, así que no están pensados para zonas con salpicaduras. Puedes encenderlo en un baño amplio y seco antes de la ducha, siempre fuera de los volúmenes de protección y lejos del agua. Para uso dentro del baño hacen falta aparatos con IP declarado, normalmente de pared.