Guía práctica · Actualizado agosto 2026
Cómo reciclar un calefactor viejo en España
Un calefactor es un RAEE: residuo de aparato eléctrico y electrónico. Eso significa que tienes dos vías gratuitas para deshacerte de él (punto limpio o entrega al vendedor) y una que está prohibida: el contenedor de la calle. Con un radiador de aceite, además, tirarlo a la basura común es directamente un problema ambiental.
Tus tres opciones, comparadas
| Vía | Coste | Cuándo usarla | Detalle |
|---|---|---|---|
| Punto limpio municipal | Gratis | Siempre que el aparato ya no sirva | Admite RAEE de particulares. Consulta horarios en la web del ayuntamiento |
| Entrega al vendedor «uno por uno» | Gratis | Al comprar un aparato nuevo equivalente | Obligación del distribuidor. Solicítalo en el momento de la compra, también en compra online |
| Contenedor de pequeños RAEE en tiendas grandes | Gratis | Aparatos pequeños, sin compra asociada | Las superficies de más de 400 m² deben admitir RAEE muy pequeños sin obligación de compra |
| Recogida municipal de voluminosos | Gratis en la mayoría de municipios | Radiadores de aceite y aparatos pesados | Con cita previa. No lo dejes en la calle fuera del día indicado |
| Vender o donar | Ingreso o cero | Si funciona bien y pasa las comprobaciones de seguridad | Ver qué revisar en un calefactor usado |
| Contenedor normal o resto | — | Nunca | Incumple el RD 110/2015 y puede acarrear sanción municipal |
La entrega «uno por uno»: el derecho que casi nadie usa
El Real Decreto 110/2015 obliga a los distribuidores a aceptar sin coste tu aparato antiguo cuando compras uno nuevo de tipo equivalente. Aplica en tienda física y también en la compra online con entrega a domicilio: el transportista debe llevarse el viejo si lo has solicitado. Dos condiciones prácticas: pídelo al hacer el pedido, no cuando el repartidor ya está en la puerta, y ten el aparato desconectado y accesible. Lo que sí pueden cobrarte es un desmontaje o una retirada como servicio aparte; la recogida en sí, no.
Antes de llevarlo: cuatro minutos de preparación
- Desenchúfalo y déjalo enfriar por completo. Un radiador de aceite conserva calor más de una hora.
- Enrolla el cable sin cortarlo. Cortar el cable no aporta nada y complica la clasificación.
- Saca las pilas del mando a distancia si lo tiene: las pilas van a su propio contenedor.
- Llévalo entero. No lo desmontes, no lo abras y, sobre todo, no intentes vaciar el aceite de un radiador.
El radiador de aceite es caso aparte
Un radiador de aceite doméstico lleva entre dos y cinco litros de aceite mineral sellado de fábrica dentro del cuerpo de acero. Si acaba en un camión de basura y la compactadora perfora el cuerpo, ese aceite se derrama y pasa a ser un residuo peligroso que contamina suelo y aguas. La misma lógica se aplica a los intentos caseros de vaciarlo: el aceite no se cambia, no se rellena y no tiene ninguna utilidad fuera del aparato. Llévalo entero al punto limpio, avisa de que es un radiador de aceite y deja que lo clasifiquen en su flujo, donde el aceite se separa y se gestiona como residuo peligroso.
Qué se recupera de un calefactor
- Acero y aluminio de la carcasa, las aletas y los soportes: se funden y vuelven a fabricación, y son la mayor parte del peso en un radiador.
- Cobre del bobinado del motor y del cable de alimentación, el material más valioso del conjunto.
- Plásticos técnicos de la carcasa y las rejillas, que se separan por tipo y se granulan.
- Placas electrónicas de los modelos con display o wifi, de donde se recuperan metales preciosos en cantidades pequeñas pero rentables.
- Aceite mineral de los radiadores, retirado y gestionado como residuo peligroso.
Ese circuito lo financia el propio fabricante a través del sistema de responsabilidad ampliada del productor: cuando compras un calefactor nuevo, su gestión al final de la vida ya está pagada. No usar el punto limpio no te ahorra nada, solo desperdicia lo que ya has pagado. El marco legal completo está en normativa de calefactores en España.
¿Y si todavía funciona?
Antes de reciclar, pregúntate si el aparato está sano. Un termoventilador o un radiador de aceite que calienta bien, cuyo antivuelco corta al inclinarlo, con el cable íntegro y sin olores raros, tiene años de uso por delante y vale más en manos de otra persona que troceado. Vías: venta entre particulares, donación a asociaciones o entidades sociales de tu ciudad, o el grupo de tu barrio. Sé honesto con el estado y no lo vendas si tiene alguno de los defectos que descartan una compra usada.
Y si lo retiras porque ha dado problemas —olor a plástico, chisporroteo, saltos del diferencial—, entonces no se vende ni se dona: se recicla. Ese aparato ya te ha avisado una vez (por qué esas señales no se negocian) y pasarle el riesgo a otro no lo elimina. Los criterios de retirada, en la guía de seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se tira un calefactor viejo?
Al punto limpio de tu municipio, que lo admite gratis por ser un residuo de aparato eléctrico y electrónico, o al vendedor cuando compras uno nuevo equivalente: la tienda está obligada a recogerte el antiguo sin coste en régimen uno por uno. Muchos ayuntamientos ofrecen además recogida a domicilio de voluminosos con cita previa, y las grandes superficies suelen tener contenedores para pequeños aparatos en la entrada. Lo que nunca procede es el contenedor de la calle.
¿Puedo tirar un radiador de aceite al contenedor?
En ningún caso. Lleva entre dos y cinco litros de aceite mineral sellado en su interior y, si el cuerpo se perfora en el camión de basura o en la planta, ese aceite se convierte en un residuo peligroso que contamina suelo y agua. Además el aceite no se rellena ni se cambia: no intentes vaciarlo tú. Llévalo entero al punto limpio o entrégalo al vendedor al comprar uno nuevo, y avisa de que es un radiador de aceite para que lo clasifiquen bien.
¿Me pueden cobrar por recoger el calefactor viejo al comprar uno nuevo?
No por la recogida en sí. El Real Decreto 110/2015 obliga al distribuidor a aceptar sin coste el aparato antiguo de tipo equivalente cuando le compras uno nuevo, incluido el caso de la compra online con entrega a domicilio, siempre que lo solicites en el momento de la compra. Lo que sí puede tener coste es un servicio añadido de desmontaje o de retirada fuera de la entrega. Pide la recogida al hacer el pedido y déjalo por escrito.