Sunred Dark Wall 2500
- 2.500 W · IP55
- Carbono sin deslumbrar
- 3 niveles + mando
Más potencia, tres niveles y un IP55 que aguanta chorros de agua. Se atornilla a la pared en lugar de colgar del techo.
Ver precio en AmazonAnálisis · Actualizado agosto 2026
2.000 W de infrarrojo de carbono en una caja de acero de 43 cm que se cuelga del porche y calienta la mesa sin robar ni un centímetro de suelo. Bajo cubierta y sin viento, funciona muy bien; fuera de eso, no.
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| Dato | Blumfeldt Heat Square 2000 |
|---|---|
| Potencia máxima | 2.000 W |
| Niveles de potencia | 2: 1.000 W y 2.000 W |
| Tipo | Infrarrojos con resistencia de carbono (IR ComfortHeat) |
| Grado de protección | IP24 — protegido contra salpicaduras, no contra lluvia directa |
| Modos | Dos niveles de calor e iluminación led independiente |
| Termostato | No; regulación por niveles de potencia |
| Programación | No |
| Mando a distancia | Sí, incluido |
| Medidas (an × al × f) | 43 × 26,5 × 26,5 cm |
| Peso | 2,6 kg |
| Fijación | Suspensión de techo mediante cadena de 50 cm; inclinación regulable |
| Cable | 1,80 m |
| Protecciones | Apagado automático por sobrecalentamiento; carcasa de acero inoxidable |
| Alimentación | 220-240 V / 50 Hz |
| Garantía | 2 años de fabricante; 3 años de garantía legal en España |
En una terraza no tiene sentido intentar calentar el aire: se lo lleva. Por eso todos los calefactores de exterior que funcionan son radiantes. El Heat Square emite infrarrojo desde una resistencia de carbono, y esa radiación se convierte en calor cuando choca con la piel, la ropa, la mesa o el suelo del porche. El aire de alrededor sigue frío, y da igual.
Lo notas al instante, en cuanto la resistencia se pone a régimen —cuestión de segundos—, pero solo dentro de su cono. A 2,4 m de altura, el Heat Square cubre cómodamente una zona de unos 6-8 m² justo debajo, que en la práctica es una mesa de cuatro a seis personas. Un paso fuera de ese círculo y el efecto desaparece. Esa es la regla básica del infrarrojo, y la que explica por qué en exterior no se pregunta «cuántos metros cuadrados calienta» sino «a cuántas personas apunta».
Y el segundo factor, el que manda de verdad en exterior: el viento. Una brisa moderada se lleva la capa de aire templada pegada a la piel y hunde la sensación térmica aunque el aparato siga radiando igual. Con viento sostenido, cualquier calefactor de terraza —este, uno de gas o uno halógeno— rinde la mitad. Por eso los sitios donde funcionan son porches cerrados por dos o tres lados, no una azotea despejada.
La resistencia de carbono tiene una ventaja frente al halógeno clásico: brilla mucho menos. No convierte la cena en un plató iluminado de naranja. La comparación completa está en infrarrojos contra halógeno.
Con el precio de referencia del sitio, 0,15 €/kWh:
| Nivel | Consumo | Coste por hora | 3 h/día durante un mes |
|---|---|---|---|
| Bajo | 1.000 W | 0,15 € | 90 kWh · 13,50 € |
| Alto | 2.000 W | 0,30 € | 180 kWh · 27,00 € |
En uso doméstico normal —unas cuantas cenas al mes en primavera y otoño— hablamos de 90 céntimos por sobremesa de tres horas a plena potencia. Es de los pocos casos en los que el consumo eléctrico no es el argumento en contra: comparado con una estufa de gas, sale más barato por hora y sin arrastrar bombonas, aunque una estufa de gas calienta un círculo mayor. Los cálculos generales, en cuánto consume un calefactor.
No tiene ventilador ni ninguna pieza móvil: es silencio absoluto, y en una terraza donde la gente está hablando eso importa más de lo que parece. Un calefactor de aire caliente en exterior sería inútil y además ruidoso. Lo único que puede oírse es un tic de dilatación del acero al encender.
El IP24 significa protección contra salpicaduras desde cualquier dirección, no contra lluvia directa ni chorros. Traducción práctica: el Heat Square va bajo cubierta —porche, pérgola con techo firme, voladizo, cochera abierta—, nunca a cielo raso. Si tu terraza no tiene techo, necesitas un aparato IP44 o superior. Para calefacción de exterior siempre recomendamos IP44 como mínimo si hay cualquier posibilidad de lluvia; el IP24 de este modelo lo deja limitado a espacios cubiertos.
El anclaje es lo otro que no admite improvisación. Son 2,6 kg colgados de una cadena de 50 cm: poco peso, pero el punto de fijación debe ser estructural —vigueta, hormigón, madera maciza— con tacos apropiados, no un falso techo de escayola. La altura útil está entre 2,2 y 2,6 m del suelo: más bajo resulta agresivo en la cabeza, más alto se diluye. La inclinación regulable ayuda a apuntar a la mesa en lugar de al suelo vacío.
Última consideración eléctrica: 2.000 W en el exterior deben salir de una línea con diferencial de 30 mA y toma protegida contra la intemperie. Nada de alargaderas de interior tiradas por el jardín. Más detalles en seguridad con calefactores.
El mando a distancia es imprescindible en un aparato colgado a 2,4 m, y aquí sirve para las dos funciones: nivel de calor e iluminación led, que se controlan por separado. Ese led no es decorativo por casualidad: en un porche sin instalación de luz, el Heat Square resuelve calor e iluminación con un solo cable.
Lo que no tiene es termostato ni programador. En exterior tampoco tienen mucho sentido —no hay temperatura de consigna que mantener—, pero significa que enciendes y apagas tú. Un temporizador para que no se quede toda la noche encendido se echaría de menos.
Carcasa cuadrada de acero inoxidable de 43 cm de lado, con rejilla frontal y buen aspecto colgada: no es la típica seta metálica de bar. Con 26,5 cm de fondo tiene presencia, pero al ir en el techo no estorba a nadie. La resistencia de carbono está declarada para más de 10.000 horas, lo que en uso doméstico son muchos inviernos. Blumfeldt vende funda protectora aparte, y en una terraza costera vale la pena.
Para porches, pérgolas techadas y galerías donde se cena o se está sentado en un sitio fijo. Para bares y chiringuitos con techo que quieren alargar la temporada sin bombonas. Y para quien no tiene ni un metro cuadrado de suelo que ceder a una estufa de pie.
Para terrazas descubiertas, azoteas ventosas o cualquier sitio donde caiga agua. Para calentar un espacio grande y abierto: harían falta varias unidades. Y para interiores donde busques subir la temperatura del aire, porque un infrarrojo no hace eso.
Más potencia, tres niveles y un IP55 que aguanta chorros de agua. Se atornilla a la pared en lugar de colgar del techo.
Ver precio en AmazonLa analizamos entera en Sunred Dark Wall 2500, y si prefieres un aparato de pie que puedas mover, mira el Sunred Artix Bright de 2.100 W. Para el interior de casa, la opción equivalente es un panel infrarrojo de pared. El resto del panorama, en calefactores de exterior y calefactores de infrarrojos.
¿No sabes cuánto te costará tenerlo encendido?
Calcular consumoEntre 2,2 y 2,6 m del suelo es el rango que funciona. Por debajo de 2,2 m el calor resulta agresivo en la cabeza y el aparato queda al alcance de la mano; por encima de 2,8 m la radiación se reparte tanto que deja de notarse. Como viene con una cadena de suspensión de 50 cm, lo habitual es anclarlo a un techo de porche de 2,7-3 m y dejar que cuelgue hasta la altura correcta.
Solo bajo cubierta. Su protección es IP24: resistente a salpicaduras, pero no a la lluvia directa ni a los chorros de agua, así que necesita un porche, una pérgola con techo o un toldo firme. Y hay un segundo motivo: el infrarrojo calienta cuerpos y no aire, y con viento moderado la sensación de calor cae en picado porque la corriente se lleva la capa de aire templada que rodea la piel.
A 2.000 W consume 2 kWh por hora: 0,30 € a 0,15 €/kWh. Una sobremesa de tres horas cuesta 90 céntimos. En el nivel de 1.000 W son 0,15 € la hora. Comparado con una estufa de gas de exterior sale más barato por hora y sin bombonas, aunque calienta una superficie menor.