Análisis · Actualizado agosto 2026

Sunred Artix Bright 2100: la seta halógena de terraza, bien hecha

2,24 metros de altura, 2.100 W halógenos en tres niveles y un IP44 que aguanta la intemperie: es el calefactor de terraza clásico, el que calienta al instante y a cambio ilumina la sobremesa de naranja.

Contiene enlaces de afiliado de Amazon. Cómo funcionan.

7,5

Ver precio en Amazon

Ficha técnica real

DatoSunred Artix Bright Standing 2100
Potencia máxima2.100 W
Niveles de potencia3: 900 W, 1.200 W y 2.100 W
TipoEmisor halógeno de infrarrojos (gama Bright)
Grado de protecciónIP44 — resistente a salpicaduras desde cualquier dirección
Zona calienteUnos 7 m²; alcance máximo declarado, 17 m²
Luminosidad11.500 lux (alta)
Termostato / programaciónNo; selección manual de nivel
Mando a distanciaNo en esta versión
Altura224 cm
Base46 × 74 cm, lastrada
Peso15,65 kg
ProteccionesApagado automático por vuelco; base con peso para evitarlo
Vida útil de las lámparasMás de 8.000 horas declaradas
ReferenciaARTIX SW BASIC
Garantía2 años de fabricante; 3 años de garantía legal en España

Cómo calienta de verdad: no calienta el aire

Un calefactor de exterior no puede calentar el aire de una terraza: se lo lleva el primer soplo. Lo que hace el Artix es emitir infrarrojo desde sus lámparas halógenas, y esa radiación se transforma en calor cuando choca con la piel, la ropa o la mesa. El termómetro de la terraza no se mueve; tú sí notas el calor. Es exactamente el mismo mecanismo que el sol.

La ventaja del halógeno frente a otras tecnologías es la inmediatez: calor pleno en menos de un segundo desde que enciendes, sin esperar a que nada se caliente. Sunred declara una zona caliente de unos 7 m² alrededor del pie y un alcance máximo de 17 m². Traducido a la vida real: una mesa de seis, o un corrillo de gente de pie a menos de metro y medio. Fuera de ese radio el efecto se desvanece rápido, porque la radiación cae con el cuadrado de la distancia.

Y el factor que manda por encima de todos los demás en exterior es el viento. Con una brisa sostenida la sensación de calor se hunde aunque el aparato radie lo mismo, porque la corriente barre la capa de aire templada pegada a la piel. Este aparato funciona en un patio cerrado por tres lados o en una terraza resguardada; en una azotea expuesta, no hay calefactor eléctrico que valga.

El pero del halógeno es la luz: 11.500 lux es una lámpara naranja intensa que tiñe la escena entera. Si eso te molesta, la respuesta es un emisor de carbono de baja luminosidad. Lo explicamos en infrarrojos contra halógeno.

Lo que consume en euros

Con el precio de referencia del sitio, 0,15 €/kWh:

NivelConsumoCoste por hora3 h/día durante un mes
Bajo900 W0,14 €81 kWh · 12,15 €
Medio1.200 W0,18 €108 kWh · 16,20 €
Alto2.100 W0,32 €189 kWh · 28,35 €

El uso realista de un calefactor de terraza doméstico no son tres horas diarias sino unas pocas veces al mes: menos de 1 € por sobremesa a plena potencia. Frente a una estufa de gas de exterior sale más barato por hora y te ahorra la bombona, aunque el gas calienta un círculo más grande. Los cálculos generales, en cuánto consume un calefactor y en la calculadora.

Ruido

Ninguno: no lleva ventilador ni ninguna pieza en movimiento. En una terraza eso importa, porque el ruido de fondo estropea una conversación mucho antes que el frío. Como mucho oirás el clic del selector de nivel y algún tic de dilatación del reflector al encender.

Instalación y colocación

No hay instalación fija: se monta el mástil sobre la base, se lastra y se enchufa. Pero hay tres cosas que hacer bien.

La primera, la protección eléctrica. En exterior, la toma debe estar protegida por un diferencial de 30 mA y ser estanca. Nada de regletas de interior en el suelo del jardín ni alargaderas enrolladas en un carrete —se calientan—. Si vas a usarlo de forma habitual, lo correcto es una toma exterior IP44 propia. Repásalo en seguridad con calefactores.

La segunda, la estabilidad. Sus 15,65 kg y la base de 46 × 74 cm dan bastante aplomo, y el corte automático por vuelco es la red de seguridad, pero un aparato de 2,24 m es un aparato alto. En superficies irregulares o con niños corriendo alrededor, conviene lastrar la base con arena o agua si el modelo lo permite, o directamente arrimarlo a una pared.

La tercera, la distancia a materiales inflamables. Un halógeno de 2.100 W radia mucho hacia arriba y hacia los lados: deja al menos un metro libre respecto a toldos, cañizos, sombrillas y vegetación seca. El IP44 lo protege del agua, no de un toldo que se tuesta.

Uso diario

Es un aparato deliberadamente simple: un selector con tres posiciones y ya está. No tiene mando a distancia, ni termostato, ni temporizador; en exterior el termostato no tendría sentido, pero un temporizador sí se echaría de menos para no dejarlo encendido toda la noche.

La rutina normal es sacarlo del trastero al empezar el frío, dejarlo en un rincón de la terraza y guardarlo o cubrirlo en invierno cuando no se usa. Pesa lo justo para moverlo entre dos personas sin desmontar nada. Las lámparas, declaradas para más de 8.000 horas, sobreviven varias temporadas de uso doméstico; son recambiables.

Construcción

Mástil metálico, reflector con capucha de diseño y base circular lastrada con acabado en blanco o negro según versión. La sensación general es de aparato de restaurante, no de bazar: las piezas encajan, el mástil no baila y la capucha reparte la radiación hacia abajo en lugar de perderla al cielo. El montaje son cuatro tornillos y quince minutos. El talón de Aquiles de todas las setas de terraza es la corrosión en zona costera: aquí la funda protectora deja de ser un accesorio.

Pros y contras

Para quién SÍ

Para terrazas y patios resguardados donde hace falta calor puntual en primavera y otoño, y para quien quiera un aparato que se mueve a donde está la gente sin taladrar nada. Para bares y chiringuitos con espacio de suelo. Y para quien priorice el precio por vatio: el halógeno es la forma más barata de comprar potencia radiante.

Para quién NO

Para cenas donde la luz importe: deslumbra. Para terrazas pequeñas donde 46 × 74 cm de base es demasiado suelo. Para sitios ventosos y abiertos, donde ningún radiante rinde. Y para quien no tenga dónde guardar 2,24 metros de aparato.

La alternativa

Sin deslumbrar y sin ocupar suelo

Sunred Dark Wall 2500

8,4
  • 2.500 W · IP55
  • Carbono, 100 lux
  • 3 niveles + mando

Más potencia, mejor estanqueidad y prácticamente sin luz. Va atornillado a la pared, así que no se mueve pero tampoco estorba.

Ver precio en Amazon

Su análisis completo está en Sunred Dark Wall 2500. Si tu terraza tiene techo, el formato más limpio es colgarlo: mira el Blumfeldt Heat Square. Y para dentro de casa, el equivalente radiante es un panel de infrarrojos de pared. Todo el panorama, en calefactores de exterior y calefactores de infrarrojos.

¿No sabes cuánto te costará tenerlo encendido?

Calcular consumo

Preguntas frecuentes

¿Puede quedarse el Artix bajo la lluvia?

Su grado IP44 lo protege contra salpicaduras de agua desde cualquier dirección, que es el mínimo razonable para un aparato de exterior, pero no equivale a estanqueidad frente a un chaparrón sostenido ni frente a chorros. Lo sensato es usarlo en la terraza y guardarlo o cubrirlo con una funda cuando no se usa. Sunred vende funda específica para la gama Artix y en zonas costeras conviene comprarla.

¿Deslumbra mucho el halógeno?

Sí. Sunred declara 11.500 lux para este modelo, lo que en la práctica es una luz naranja intensa que tiñe toda la terraza y molesta si la lámpara queda a la altura de los ojos. Es el precio de la tecnología halógena: calienta al instante y cuesta menos, pero brilla. Si prefieres cenar sin foco, la alternativa son los emisores de carbono de baja luminosidad, que rondan los 100 lux.

¿Cuánto gasta el Sunred Artix por noche?

A plena potencia consume 2,1 kWh por hora, unos 0,32 € a 0,15 €/kWh. Una sobremesa de tres horas al máximo cuesta alrededor de 0,95 €. En el nivel intermedio de 1.200 W son 0,18 € la hora y en el mínimo de 900 W, 0,14 €. Tres horas diarias durante un mes entero al máximo serían 189 kWh y 28,35 €.